¡Pero si ese libro solo tiene dibujos!

El mercado editorial infantil y juvenil es amplio y diverso. Hoy en día es posible encontrar libros de cualquier tema y todos los lectores siempre encuentran qué leer. En ese sentido, también hay libros “extraños”; aquellos que no sabemos bien qué tipo de libro son y no tenemos claro si son únicamente para niños. En muchos de estos libros predomina la ilustración sobre el texto, pueden incluso no tener texto del todo. En el mundo de la literatura infantil, cuando los libros combinan y complementan texto e imagen, se habla de libro álbum; cuando no tienen texto del todo, se habla de libros silentes. ¡Esos recursos son maravillosos! ¡Son como museos y obras de arte portátiles!

El mundo está lleno de textos: avisos, mensajes, revistas, periódicos, libros, manuales, etc.… Pero también está lleno de imágenes: fotografías, pinturas, signos, iconos; los folletos, avisos publicitarios y otros tantos. Y esas imágenes nos hablan; explican, informan, dicen y cuentan. Las ilustraciones en los libros amplían los textos; dicen lo que el texto omite y explican lo que las palabras no pueden hacer.

Los libros con “solo imágenes” muchas veces son más difíciles de leer que los tradicionales, pues implican poner en palabras lo ausente, seguir la historia que el autor propone con las propias interpretaciones. Estos libros demandan más a los lectores: no solo deben observar sino describir, identificar, seguir una secuencia e inferir.

Los invito a “leer esos libros con poco texto” con sus hijos y se sorprenderán del vocabulario que tienen que usar, de la precisión de adjetivos que requerirán y de la necesidad de afinar la observación.

Para mayor información sobre cómo motivar e incentivar la lectura en casa con tus hijos, puedes comunicarte con Creciendo Leyendo al cel 3153154702 o al correo electrónico creciendoleyendo@yahoo.com

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